Estoy de mudanza.
Cuando digo esta frase muchos son los que me dicen –uah, lo odio, ya se lo que es eso, es horrible- pero señores, el que estoy de mudanza soy yo, y yo como tal revindico mi derecho a odiarlo y a saber que se eso mejor que ellos, yo soy el que la sufro.
Vivo ahora mismo en una casa llena de cajas hasta el techo, revueltas, medio abiertas las más… y para colmo, aún no he instalado el equipo de música, es decir que mi labor de desembalador transcurre en silencio.
La televisión y el DVD está ya instalado, curiosidades de la vida…
El otro día un amigo me dejó unos DVD sobre la Movida y todo eso, uno de ellos tenía un doblete: Aviador Dro y Gabinete Caligari. Pero… oh, maldición, todavía no he desembalado la caja donde está el mando del DVD, y vaya usted a saber en que caja se encuentra. Así que armado de paciencia dejé ir actuando a los Dro de marras: que si su chica de plexiglás, que si su Nuclear sí, por supuesto, que si su Danza la guerra, que si su programa en espiral… y así hasta veinte, cien, mil millones de actuaciones de los joteros ideológicos haciendo el robot manzanero. A cada actuación que atacaban la acompañaban de unos histéricos movimientos parecidos a los de un mimo-autómata.
Y uno allí sufriéndolos esperando acabasen ya para poder ver de una vez a los Gabinete , que es lo que a mi me interesaba, pero no, otra y otra actuación de los Aviador Dro y mi cabeza cada vez más parecida al bombo del tal Manolo, y encima la entrevista de turno (hecha por la Chamorropelocardado), y el fluir del discurso mas infernal, atontado e idiotizado de los mandingas-gaseosos esos del buzo de butanero, y el tal Servando Percherón (¿dónde se ha visto alguna vez un autómata gordo con aspecto de baturro?... el ciberMarianico el Corto o como se llamase el Mengano ese) henchido como un globo de metano, eructando vaguedades para justificar su impostura estética, aberrante… cómo sufrí… tanto y tanto sufrí que tras aguantar los cinco mil millones de actuaciones de los robotitos, no aguanté más y me quedé sin ver a los chuletas de los Gabinete, que tanta ilusión me hacía verlos.
Me fui a la cama eran las 83:72 de la mañana, tenía que madrugar y no había conseguido ver lo que me interesaba, eso sí acabé de robotitos mesetarios cantando loas tontas a la producción en cadena hasta el mismísimo Dro.
P.D. Hoy leo en una revista (de la que saqué la columna sobre las Vainica) lo siguiente sobre los Aviador Dro:
UNA DE MÁQUINAS
EL AVIADOR DRO Y SUS OBREROS ESPECIALIZADOS: “La chica de Plexiglás” (MOVIEPLAY)
La moza de plexiglás puede provocar alguna sonrisa, pero más irónica y condescendiente que otra cosa. Pesados, pretenciosos y bastante poco competentes musicalmente, lo cual es peor. Menos mal que el grupo ha pasado a mejor vida, con su escisión.
Telegrafiado por Gonzalo DE LA FIGUERA
Qué iba a saber el bueno de Gonzalo que la escisión esa (supongo que se referirá a la separación de los que luego serían ESPLENDOR GEOMÉTRICO) no iba a ser más que el principio de la baturrada que aún nos quedaba por venir.

Servando Carballar es un malo, hombre, leí que ése ha robado muchos masters del universo a sus artistas.